Desnivel 156
Andrea Gallo

Desnviel Nº156
Noviembre 1999

Portada: Sílvia y Miquel en el C3 durante el descenso

 

 

 

Técnica

Triangulos de fuerza

Una reunión deberá siempre contar con dos o más seguros potentes, ya que en caso de una caída del primero de cuerda en la que se arranquen todos los seguros, es lo único que puede garantizar la integridad de la cordada.

Básicamente hay dos maneras de montar reuniones: en línea o ecualizando. La primera se usaba más antes, para ella, se iba fijando la cuerda de punto a punto de seguro, dejándolos unidos en línea mediante simples nudos individuales. En el caso de un montaje horizontal, tiene el inconveniente de que si caemos y salta uno de los seguros, al peso de nuestro cuerpo se le suma la inercia de la caída y probablemente salte el siguiente y el siguiente. Por tanto, su uso ha de limitarse a reuniones con seguros de muy buena calidad (parabolts, químicos, etc) o que estén muy alejados, o a situaciones en las que la resistencia de los puntos sea muy desigual y no sea conveniente cargarlos todos por igual. ••1

Pero el modelo de reunión que nos ocupa en este artículo es el ecualizado o triángulo de fuerzas, que consiste en dividir la fuerza equilibradamente entre los seguros. En 1985, Robert Chisnall desarrolló en su Manual de seguridad un amplio estudio del equilibrado de seguros en escalada. Existen varias formas de conseguir este equilibrado, en función de lo que necesitemos, pero lo primero es siempre sopesar si los seguros tienen un aguante similar ya que de no ser así, tendremos el riesgo de que se arranque uno débil que haga sufrir a los demás demasiado. Esto se evita restándole un pequeño porcentaje de carga a los seguros menos resistentes, sin que recaiga el mismo peso en cada anclaje pero que funcione apoyando en todo el sistema. El problema a la hora de restar ese porcentaje es que el equilibrado se complica ante la variedad de direcciones hacia las que se puede generar la tracción.


Material

Antes de entrar en harina, debemos hablar del material que aquí entra en juego.
Seguros: son los que más condicionan el montaje de la reunión, pues no todos trabajan igual ante cargas con direcciones variables.
Con los anclajes fijos, esto no supone un gran problema ya que, con la excepción de los clavos, el resto trabaja igual en un sentido u otro.
Sin embargo, no ocurre lo mismo con los empotradores porque, ya sean mecánicos o pasivos, pueden saltar inesperadamente cuando son sometidos a una tracción en una dirección no contemplada. En principio, las reuniones trabajan hacia abajo. Pero hay que tener en cuenta que cuando el primero está escalando y cae tras haber puesto o chapado algún seguro, hace trabajar a la reunión en sentido contrario, es decir, hacia arriba. No serías los primeros que no cuentan con esto y que, en una caída del compañero, se quedan colgando de un seguro intermedio, uno a cada lado, cargados de la emotividad que se desprende en situaciones de este tipo. La suerte se llama suerte desde que empezó a escasear y no es muy generosa, por lo que prever cualquier dirección en la que vaya a trabajar el sistema evitará contratiempos.


Resistencia: para informar de la resistencia de los empotradores pasivos, la UIAA utiliza una nomenclatura que equivale a un asterisco (*) por cada 5kN de resistencia, y va desde uno a cuatro (20kN).
En el caso de los mecánicos no hay nada establecido, y cada fabricante lo resuelve informando a su manera en el producto (que es poco común) o en catálogos. Black Diamond fabrica sus Camalot entre los 12kN (talla 0.5) y los 16kN (tallas medias nos 3, 3.5 y 4). Los grandes se asemejan en resistencia a los pequeños. CCH fabrica sus Alien entre los 8.6 y los 14 kN (de las tallas 3/8" al 2.5"). Metolius, salvo en el Tri-cam del nº 0, fabrica con una resistencia de 12.2 kN, y algo similar hace Wild Country (12 kN, excepto en el nº1).


Mosquetones: utilizar siempre mosquetones de seguro otorga rapidez (y si son testados individualmente y HMS, mejor), ya que, en su defecto, hay que estar colocando dos por anclaje con la apertura enfrentada••2Cintas: por último, para montar una reunión, necesitaremos un aro de cinta cosido o anudado con un nudo plano, o en su defecto, un cordino no inferior a 7 mm, anudado con un ocho doble. Si falta este material, se puede hacer con la cuerda, pero es más complicado de desmontar y se restan metros de cuerda escalables.
La cinta plana que se vende por metros está disponible en varios anchos, pero sin embargo en las cosidas se tiende a uno solo, el fino. Esto se debe a que cuanto más estrecha es la cinta menos se engancha, y al trabajar más plana, su aguante se homogeneiza y favorece el correcto trabajo del mosquetón.
Una cinta de reunión ha de ser larga pero cómoda de llevar. Esto puede significar un dilema, pues las cosidas suelen resultar algo cortas y las largas aguantan bastante menos. Una longitud de tres vueltas al pecho es una medida aconsejable, ya que permite ecualizar más de dos puntos con comodidad y, si está bien calculada, no incordia mientras se escala. Claro que esto es cuestión de gustos, hay quien opina que con dos vueltas hay de sobra. La elección de un tipo u otro de cinta o baga es asímismo personal.
Resistencia: no todas las cintas son iguales. Normalmente llevan una, dos o tres líneas de hilo de otro color en el medio, que informan si soporta 5, 10 o 15 kN. En general, las cosidas rondan los 20 kN, dentro de ellas, las Spectra o Dyneema llegan a los 22kN y hasta 30kN las Blue water, con una densidad de tejido superior.••3 


Tipos


Un triángulo puede ser simple, multidireccional o fijo.

Simple: consiste en ir mosquetoneando los seguros en el aro de cinta o cordino del que vamos a asegurar. Aunque puede ser cómodo para vías bien equipadas por su sencillez y velocidad de ejecución, este tipo no resuelve bien el reparto de fuerzas, ya está muy lejos de cargar por igual los anclajes.••4

Multidireccional: poco más hará falta para convertir un triángulo simple en multidireccional. Tan sólo coger la parte superior del aro de cinta por un punto medio entre un seguro y otro, darle un giro y colocar el mosquetón en el bucle resultante junto con la parte inferior del aro de cinta. Con esto conseguimos un reparto sustancialmente mejor de la carga en todo momento y dirección. En el caso de que un seguro salte, la cinta se alargaría pero sin dejar de mantener los demás mosquetones dentro, estrangulados. Esta virtud puede ser a la vez un defecto, pues con el uso masivo de este sistema se han producido varios accidentes en los que, al arrancarse un anclaje, el choque que recibió el punto central de la cinta hizo que se partiera.••5

Fijo: este último tipo de triángulo parece llevarse la palma. El sistema es el mismo que el anterior pero bloqueado con un nudo de gaza en el punto central. Esta ecualización fija reparte perfectamente las cargas y, en caso de que salte un seguro, ningún punto del sistema sufre más de los que supone el inevitable incremento de la carga en los anclajes que han resistido. Sus inconvenientes residen en que si anudamos mal, podemos hacer que todo el trabajo recaiga sobre un sólo punto, por lo que este sistema pasaría a tener las mismas características que una reunión en línea, es necesario prever bien la dirección de la carga, y resulta difícil anudar con exactitud. ••6

En el triángulo ecualizado multidireccional, tanto en el que está fijado con un nudo como en el que no lo está, el ángulo que se forme entre los seguros, juega un papel muy relevante. Siempre debe tener una apertura menor de 60 grados, ya que a partir de ahí la carga que ha de soportar cada seguro supone un porcentaje cercano al 80 por ciento, hasta llegar al 100 por cien cuando el ángulo es de 120°. De esta manera, más que triangular, estarás haciendo sufrir al conjunto. ••7 

A tener en cuenta

El triángulo de fuerzas está formado por un gran número de elementos, por tanto, no hay que olvidar la probabilidad de que alguno falle. Por este motivo, es conveniente realizar con la cuerda lo que se conoce comúnmente como reenvío. Consiste en asegurarnos en primer lugar al punto central del sistema, de tal modo que el peso recaiga sobre él, y luego a otro anclaje trabajando en oposición, sin ejercer tensión pero sin dejar una comba de varios metros. Esto nos garantiza que, en caso de fallo de la cinta, sigamos anclados a otro seguro, que ha ser el mejor de los que tengamos en la reunión. En caso de no contar con un cabo con el que poder hacer el reenvío, está la opción de anclarse con la cuerda en el punto central mediante un ballestrinque que permita modificar la longitud con facilidad y luego anclarla al mejor seguro con nudo (gaza u ocho).••8

Una reunión puede trabajar en más de una dirección y. por este motivo, si no cuenta con anclajes fijos, es importante colocar algún seguro invertido. Éste lo podemos montar como uno más del triángulo o bien unirlo a algún seguro que necesite de una tensión hacia abajo para trabajar bien, e incluir los dos en el sistema como si fueran uno. Si fuera necesario podemos componer varios anclajes de estas características, sin olvidar un buen montaje, efectivo pero rápido.••9

Daniel Gómez
 
 

 

 

Las actividades de montaña son peligrosas. Desnivel aconseja extremar las precauciones. Desnivel no se identifica necesariamente con las opiniones vertidas por
sus colaboradores. Los artículos técnicos son elaborados por especialistas, pero éstos pueden reflejar criterios no compartidos por otros colaboradores.


(c)Desnivel,2000 | Desnivel On Line | Webmaster Desnivel On Line